OKRs

¿Qué son los OKRs?

Los OKRs (Objectives and Key Results) son una herramienta de gestión del rendimiento que establece, comunica y supervisa los objetivos de una empresa. La idea es establecer expectativas que hagan que todos los empleados de la empresa trabajen juntos en una dirección unificada.

Son una gran herramienta para identificar nuevas iniciativas y establecer objetivos ambiciosos. Se utilizan principalmente en el sector tecnológico como medio para establecer y medir los objetivos trimestrales. Sin embargo, cada vez se expanden más en el mundo empresarial.

Los OKR constan de dos componentes principales:

  • Objetivos: Lo que se quiere conseguir. Suelen implicar el establecimiento de una meta (normalmente de carácter cualitativo) en torno a una iniciativa específica que se espera mejorar o en la que se trabaja.
  • Resultados clave: Cómo se va a lograr el objetivo. Se trata de objetivos cuantitativos que son medibles y tienen un plazo definido para su consecución.

Pongamos un ejemplo para verlo de manera más clara. Supongamos que acabas de abrir tu primera tienda online, pero estás decepcionado con los primeros resultados. Entonces lo recomendable para ti es crear un OKR:

  • Objetivo:
    • Crear una campaña de marketing ecommerce.
  • Resultados clave:
    • Realizar 5 campañas de publicidad en redes sociales.
    • Aumentar las visitas a la web en un 300%.
    • Establecer varios píxeles/etiquetas de remarketing en la web.
    • Promocionar productos a través de un influencer.

Diferencias entre OKRs y KPIs

En algunos aspectos, los OKRs y los KPIs son lo mismo. Por ejemplo: La parte «objetivo» de los OKRs no es tan diferente de los KPIs individuales (aunque eso, por supuesto, depende de si estás estableciendo un objetivo cualitativo o cuantitativo).

Los KPIs se centran en la estrategia del negocio, esos objetivos que van a hacer que una empresa o un departamento tenga éxito en general y se miden utilizando métricas específicas, por ejemplo: ingresos o ventas.

Los OKRs, por el contrario, suelen estar dirigidos a iniciativas concretas. Su función principal es abordar deficiencias y aplicar cambios, por eso la dificultad para alcanzar objetivos es mayor y más desafiante.

Si retomamos el ejemplo anterior de la tienda online, el KPI sería impulsar las ventas y el OKR los cambios tácticos a implementar:

  • Generar 1.000 clics a partir de publicaciones orgánicas en las redes sociales.
  • Generar 2.000 visitas  a través de anuncios.
  • Realizar 5 campañas anuales en la propia web, a través de newsletters, etc.
  • Contratar influencers para publicitar tu marca.

Cómo utilizar los OKRs

Los OKR son útiles por varias razones. Una de ellas es para sacar a tu equipo de la zona de confort. ¿Por qué? Porque un OKR está pensado como un objetivo que en principio es inalcanzable. Por eso el equipo tendrá que esforzarse para ver hasta dónde puede llegar; seguramente logre más de lo que creía posible. Esto ayuda a priorizar el trabajo y a aprender tanto del éxito como del fracaso.

Otra razón es que son una excelente herramienta para comunicar a tu equipo cuáles son tus expectativas para ellos. Establecen en términos exactos cuáles son tus prioridades para el equipo y lo que esperas que logren.

También son una excelente herramienta para reducir la tentación de la microgestión y erradicar las reuniones redundantes. Permiten transmitir las prioridades y se deja que se trabajen en ellas.

Los OKR son ideales para identificar las áreas en las que tu empresa quiere mejorar.

A diferencia de los KPI, que se utilizan para evaluar la salud subyacente de la empresa, el establecimiento de OKRs es ideal para abordar áreas problemáticas.

Debido a que los KPIs se centran más en la estrategia general, son menos ideales para establecer objetivos para los principales cambios que esperas abordar. Adoptar un nuevo KPI o cambiar uno existente tiene un elemento de cambio inherente, pero no establece, de la misma manera que un OKR, lo que específicamente se espera hacer de manera diferente.

Cuándo utilizar los OKRs

Los OKRs pueden establecerse en diferentes momentos, dependiendo de la situación en la que se encuentre tu empresa.

No debería haber nunca un momento en el que no estés utilizando KPIs para medir la salud de tu negocio. Sin embargo, hay momentos en los que los OKR serán especialmente útiles. He aquí algunas ocasiones en las que un OKR podría ser una herramienta ideal para utilizar.

Cambios estratégicos

Tus KPIs siempre deben seguir el ritmo de los objetivos estratégicos subyacentes de tu empresa. Si estás lanzando una nueva línea de productos, embarcándote en una importante adquisición o diversificando en nuevas áreas de negocio, querrás asegurarte de cambiar y actualizar tus KPIs para reflejar estos cambios.

Pero también tendrás que especificar cómo vas a conseguirlos. A un nivel más táctico, ¿cuáles son los objetivos y resultados clave que te permitirán seguir los cambios estratégicos subyacentes?

No se cumples las expectativas

Supongamos que uno de tus indicadores clave de rendimiento es un índice de satisfacción del cliente del 90%. La mayor parte del tiempo has conseguido alcanzar este objetivo, pero un trimestre descubres que el índice está muy por debajo de las expectativas.

Este sería un buen momento para establecer uno o dos OKRs para abordar la situación. El primer objetivo sería probablemente averiguar por qué el índice de satisfacción de los clientes está cayendo, con un posible resultado clave: una auditoría completa de la experiencia del cliente. ¿El segundo objetivo? Abordar la situación. En este caso, un resultado clave podría ser la introducción de un nuevo programa de satisfacción del cliente o el reciclaje de los empleados que tratan con los clientes de forma habitual.

Con estos OKRs, ahora tienes un plan concreto para tratar el rendimiento inferior de tu empresa con respecto a tu KPI.